A finales del siglo XIX, el Vallès Occidental era una de las comarcas más especializada en el cultivo de la vid, pero la llegada de la filoxera el 1883 causó una gran crisis. Aunque se replantaron muchas cepas, más delante el sector se enfrentó a una sobreproducción y caída de precios, lo que provocó su declive hasta casi desaparecer hacia 1950.
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Los rabassaires eran viticultores que cultivaron y lucharon por las tierras, en el ámbito local y comarcal, mediante un contrato llamado rabassa morta, que les permitía usarlas hasta que murieran dos terceras partes de las cepas. Inspirados en esta figura histórica, el proyecto busca recuperar terrenos en desuso del Vallès Occidental para devolverles su valor agrícola, cultural y paisajístico mediante el cultivo de la vid.hola
MISIÓN
El proyecto Rabassaires nace con la voluntad de recuperar el paisaje tradicional de la comarca del Vallés Occidental, plantando y recuperando viñedos urbanos y periurbanos, inspirándonos en los antiguos Rabassaires e interpretando el arte de crear vino en las ciudades y sus entornos.
VISIÓN
Actualmente estamos cultivando viñedos en Sant Cugat del Vallès, Terrassa y Cerdanyola, y somos promotores de diferentes proyectos en la comarca del Vallès Occidental. Durante los próximos años esperamos ser referentes y líderes de la interpretación del paisaje y la salud urbana, replicando nuestro modelo a otros territorios del ámbito nacional.
El tiempo como herramienta y la viña como origen
PROCESO
En Rabassaires, todo empieza en la viña. Cuidamos cada cepa con paciencia y sentido del oficio. Vendimiamos a mano y dejamos que el vino se exprese con libertad, sin artificios ni prisas. Cada botella es el reflejo honesto de su tierra, del clima y de quienes la trabajan. Nuestro proceso combina técnica y sensibilidad. En la viña, observamos; en la bodega, acompañamos.
01. LA TIERRA MARCA EL CAMINO
Cuidamos cada cepa con el mismo respeto con el que se trabaja la tierra: observando, escuchando y actuando solo cuando hace falta.
02. VENDIMIA MANUAL
La vendimia se hace a mano, en el momento exacto en que la uva alcanza su punto de equilibrio. Es el primer gesto que define el carácter de nuestros vinos.
03. PRECISIÓN A CADA PASO
En la bodega, la transformación ocurre sin artificios: fermentaciones espontáneas, mínima intervención y el tiempo necesario para que cada vino encuentre su expresión.
04. NADA BUENO NACE CON PRISA
En Rabassaires, el tiempo no es una herramienta, es un ingrediente: Damos a cada vino el reposo que necesita para transformarse y encontrar su equilibrio perfecto.
05. DE RAÍZ, SIN FILTRO
Cada botella dice de donde viene: Suburbial, Orbis, Brea. Palabras de ciudad. Vinos con memoria.
Cugat, un vino tinto robusto y lleno de carácter, un buen compañero de conversación: apasionado, con la fuerza y el alma de la tierra que lo vio nacer. Expresa la tierra y la autenticidad, sin aditivos ni manipulaciones.
Medir, el blanco fresco y elegante, es como ese amigo sabio que siempre tiene una visión clara de la vida, profundo y directo, como los valles donde crece.Es un homenaje a la pureza, un vino de esencia mediterránea que respira frescura.
Es un vino intenso, con aromas terciarios, piel de naranja, hierbas florales y cítricos en almíbar. Un paseo por un huerto mediterráneo al atardecer. En boca es inquieto y vibrante, dejando un final persistente, como un beso que deja huella.
Un blanco con aromas intensos de fruta blanca y amarilla, hierbas finas, flores secas y toques cítricos. Un soplo de viento que viene del Maresme. En boca, cálido, seco y equilibrado, con una acidez brillante y un final especiado que deja la sensación de un sabor envolvente, firme y lleno de vida.